jueves, 30 de octubre de 2014

El porqué de "Una Historia más"

Hace ya unos quince años, un sábado por la mañana de camino al trabajo, entré en una cafetería a tomar café. Al final de la barra, al otro extremo del local, vi a un grupo de chicas, 25-30 años. Que tomaban café y hablaban entre ellas.


Mi mirada se fijó especialmente en una de ellas. Su rostro me parecía ser conocido. Enseguida vino a mi mente una chica que conocí cuando la adolescencia me golpeaba de lleno. Vivía entonces en un pueblecito entre las montañas cercano a Ciudad Real. Y recuerdo que estaba locamente enamorado de esa chica. Nunca supe si la mujer de la cafetería era ella o no. Se parecía mucho pero...

Pues ese breve instante, en la cafetería,  hará unos quince años, fue la "semilla" de lo que finalmente ha sido mi primera novela Una Historia más.

Empecé a escribir, no recuerdo si ese mismo día o semanas después. La cosa era que lenta y marcada a fuego, la historia se iba quedando en mi cabeza. Y siendo sincero, nada que ver la primera idea con lo que al final ha resultado. Muchas versiones...tramas que luego se desechaban...personajes que después de un comienzo fuerte terminaban por desaparecer porque sencillamente no encajaban en la historia... localizaciones múltiples... años en los que el manuscrito permanecía olvidado en los cajones.

Pasados los años la columna vertebral se iba formando, poco a poco. Mis propios recuerdos empezaban a tener cabida en la historia. Encajaban a la perfección, y los personajes poco a poco empezaban a ser creíbles, reales. Con su vida, su pasado, su historia. Sus miedos y sus metas. Sus virtudes y sus defectos.

Paralelo a ello, yo mismo me iba formando como escritor y guionista, sobre todo en esto último. Y ello evidentemente enriquecía a la historia.

Al final, el 2014 era el año. Todo fluía con más rapidez y mucha más coherencia. Las horas frente al ordenador escribiendo se multiplicaban. Los años de mi niñez, mi adolescencia, conocidos, amigos, no tan conocidos. Finalmente muchas de esas cosas iban encajando en la novela. Como las piezas de un puzzle que empieza a verse acabado.

 El recuerdo de  aquel o cual pub. Aquel viejo tendero que conocía cuando era pequeño y al que le "robaba" las manzanas. Aquella vez que me apedrearon y terminé sangrando junto a un par de amigos en una obra.  El recuerdo de aquella chica...

Todo unido, después de tantos años, para formar el mundo de Daniel, el mundo de Noelia. Aquel pueblecito perdido entre las montañas que no es otra cosa que la mezcla de tres pueblos. Localización real, pero calles inventadas, plazas "arrancadas" de un pueblo para añadirlas a otro. 

Recuerdos de la adolescencia mezclados con recuerdos de adulto. Personajes que en algún momento de mi vida he topado con ellos, para bueno o para malo. Al final todo forma parte de "Una historia más". Una novela que podrá gustar o no. Pero que cuando uno se sienta frente al ordenador, lo último que pasa por su mente es engañar. De mejor o peor manera o estilo  uno intenta plasmar en las hojas en blanco del procesador de texto algo que forma parte de nuestra vida,  y que permanece en nuestro interior para siempre.  

Y personalmente, miro hacia atrás en el tiempo y recuerdo feliz aquella mañana de sábado. Porque aquella mañana viajará conmigo para siempre. Un simple rostro resultó la chispa necesaria para lo que años después ha quedado como:  "Una historia más".