martes, 5 de mayo de 2015

Una historia más. Fragmento.




Buenas tardes. Durante el verano, seguimos recordando viejas entradas del blog.

En esta ocasión, un fragmento de lo que fue mi primera novela "Una historia más".

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Regresó al cuarto de baño. Anotó tranquilamente en la agenda todo lo que necesitaba para poder realizar el presupuesto de la reforma y volvió a salir.

  Pero justo cuando cruzaba la puerta principal, una mano cubrió violentamente su boca y le condujeron casi arrastrándola con un golpe seco contra una de las paredes del pasillo, a la vez que cerraron la puerta principal de una patada. 

  La agenda cayó al suelo, y Noelia sintió como su espalda recibió un duro golpe. Cerró un instante los ojos a causa del dolor, y cuando los volvió abrir se encontró con el rostro de Juan. A escasos centímetros. Los ojos completamente idos. Llenos de rabia. Este le cubría la boca, y se servía de la otra mano y de las piernas para inutilizar el cuerpo de la chica, quien se revolvía de manera torpe sin éxito alguno para liberarse de la presión.

  -Anoche estuviste con él ¿verdad?- La rabia que mostraba el rostro de Juan, se adivinaba igualmente en el tono de su voz. Un tono de voz que podía calificarse incluso de enfermizo- ¿Eh? Contesta- gritó. Y con gran fuerza le propinó un nuevo golpe. La espalda de la chica volvió a estrellarse contra la pared. El dolor se repitió y también sintió que el aire empezaba a faltarle, pues el alcalde tapaba con su mano tanto la boca como la nariz.

  -He sido bastante paciente contigo-la rabiosa voz de Juan volvió a clavarse en el cerebro de la chica- Incluso generoso. Pero veo que no es suficiente ¿eh?

 Agarrándola por los brazos la lanzó contra el suelo. Noelia voló por el pasillo un par de metros. Durante algunos segundos no pudo moverse, justo el tiempo que necesitó Juan para volverla a levantar. Ahora le cogió por el cuello y le llevó nuevamente contra la pared apretando con fuerza. Noelia sintió como aquella mano abarcaba todo su cuello, y el aire empezaba a faltar peligrosamente.

  -Podría hacerte la vida muy difícil ¿sabes?-hizo una ligera pausa- con lo fácil que sería todo, si tú quisieras.

 De manera bastante torpe le besó en los labios. La chica intentaba mover la cabeza, pero le era imposible. Finalmente Noelia se desplomó en el suelo en cuanto Juan la volvió a lanzar de nuevo con bastante fuerza. El aire entró de golpe en sus pulmones, produciéndola una fuerte y violenta tos.

  Después, poco a poco se fue pasando. El aire volvía a circular con normalidad.


  Pasados unos segundos cuando, aun en el suelo, abrió los ojos descubrió que Juan había desaparecido. La puerta principal abierta de par en par. El silencio de la vieja casa volvió a reinar de manera casi terrorífica en el interior de aquellas viejas paredes. La agenda a metro y medio, abierta por la mitad y boca abajo con algunas páginas dobladas.