sábado, 28 de noviembre de 2015

EL NO MUERTO

La fecha de su muerte era todo un acontecimiento mundial. Miles…millones de fans recordaban con innumerables actos en cualquier rincón del mundo, aquel fatídico día en el que la música perdió al artista más grande de la historia.

De eso ya hacía casi veinte años. Pero sus discos continuaban vendiéndose y generando riqueza. Cada poco tiempo aparecían nuevas grabaciones, imágenes inéditas, cualquier cosa con tal de que la leyenda no cayese en el olvido y no dejase de generar beneficios.

Imagen Google

Y toda aquella “parafernalia” que se había montado alrededor de su figura…de su recuerdo, lo molestaba sobremanera. Una ventana de tamaño medio decorada con una gruesa cortina granate descorrida dejaba al descubierto un pequeño jardín rodeado de una valla de obra de casi dos metros. ÉL, sentado en un viejo sillón tapizado en cuero negro, descansaba dando la espalda a esa ventana. Seguramente la vista del jardín se la sabía de sobra. Tenía las manos apoyadas en los brazos del sillón, y me miraba en silencio. Yo era el único que había dado con su paradero. De fondo sonaba uno de sus conciertos, en un viejo equipo situado al otro extremo del salón. Típico sonido vinilo. Reconocí el disco, de hecho lo tenía entre los míos en casa. Incluso en vinilo, nada de CD. ÉL era de la época del vinilo, del disco grande negro.

La música terminó. La aguja llegó al final del disco para luego regresar al principio antes de que el disco se detuviese del todo. ÉL se levantó con cuidado del sillón de cuero negro. El sobre peso y la dificultad al respirar marcaban la imagen de un enfermo de casi setenta años. Quizá problemas de corazón. Seguramente, deduje al verle dirigirse pesadamente sobre sus pies al otro extremo del salón. Me levanté de mi asiento y llegué a su lado justo cuando guardaba el disco. Sus dedos rechonchos y arrugados cogieron con mimo el disco y lo metieron en su carpeta, correctamente protegida por una funda exterior de plástico.

-Aquel día tenía un humor de mil diablos- susurró observando unos segundos la carpeta del disco, como trasladándose con el recuerdo a ese 15 de febrero de 1975. – Pero el público no tenía la culpa – prosiguió- El público no tenía ninguna culpa.

-Es probablemente mi directo favorito- acerté a decir.

ÉL me miró un instante y sonrió ligeramente. Me pidió que guardase el disco. Tenía un enorme mueble junto al equipo de música donde guardaba todos sus vinilos. Ningún CD.

-Llevo muerto casi veinte años hijo- De nuevo su voz casi en murmullo, costándole un verdadero triunfo cada bocanada de aire que tomaba de aquel pequeño salón.-Fue una decisión muy dura, pero que probablemente me salvó la vida. Curioso ¿no? Morir me salvó la vida.
No sabía que responder. Yo era un niño de apenas seis años cuando sucedió todo a lo que ÉL hacía referencia. Regresamos junto a los sillones. Antes de sentarse, se giró y clavo sus ojos en los míos.

-No me queda mucho tiempo.- Apoyó su mano derecha sobre mi hombro. Sentí el peso de una leyenda sobre mis hombros. Quizá no lo soportase.- Tú descubriste el gran secreto. Aquel secreto que ni la CIA creyó que se fuese a descubrir nunca.

Un ataque de tos le obligo a sentarse. Lo ayude cómo pude, aunque lo cierto era que se trataba de un hombre bastante grande y grueso. Lo había visto infinidad de veces en Dvd`s pero nunca me habría imaginado que fuese tan grande, y mucho menos ahora a pesar de sus setenta años.

-Tú escribirás mi vida- sentenció en voz baja cuando la tos cedió- Pero no la vida que todo el mundo conoce. Escribirás la historia de mi muerte. Mi otra vida.

Cerró lentamente los ojos. Necesitaba unos minutos de descanso. Respeté aquellos minutos. No me atrevía a moverme de donde estaba sentado. Miré a mí alrededor. Estaba en un salón normal y corriente, quizá la decoración estaba un poco desfasada, pero nada importante. Fácilmente hubiese podido pasar por el salón de la casa de mis padres o de la mía. Solo por un detalle que hizo que dibujase una ligera sonrisa en mi rostro. Una sonrisa de emoción, de nervios. En un rincón del salón, del cual no me había percatado hasta ese momento, se hallaba colgado de la pared protegido en una especie de vidriera, uno de sus trajes más famosos. El traje que había utilizado en el concierto retransmitido al mundo entero. Allí estaba, impecable, majestuoso. Algunas imágenes de aquel concierto, que tantas veces había visto en Dvd, se colaron en mi mente. Y enseguida comprendí que ÉL nunca moriría, que sería eterno como la misma muerte.      


jueves, 26 de noviembre de 2015

LA MONJA

Si, era una monja. Una mujer vestida con un hábito de color negro y blanco. Caminar lento, voz delicada y susurrante, gestos muy calculados y movimientos muy tranquilos. Entregada al señor, entregada al silencio, la soledad, la pobreza…
Pero era una mujer ante todo. De apenas treinta años, nacionalidad argentina, al juzgar por el acento de su voz. Rostro casi angelical, piel fina, ojos negros y brillantes, y una sonrisa sencillamente cautivadora.
Imagen: Sonia Gallardo Carmona
http://tattoos-soniagcar.blogspot.com.es/
El “señor” y sus parafernalias quedaron a un lado, en el suelo. Las ganas de ser mujer se impusieron aquella tarde. Su precioso cuerpo desnudo sobre la cama. Sin hacer ruido. Nuestros jadeos ahogados entre el sudor y las sábanas, para nada santas. Labios nuevos, besos ansiosos, pechos dulces y suaves apenas acariciados, virginidad diluyéndose entre las cuatros paredes de una habitación minúscula. Una pequeña ventana abierta de par en par a la penetración. Piel empapada en sudor, ansias, deseo, risas medio apagadas, besos desparramados aquí y allá. Su religión en el suelo, oyendo los gemidos de un cuerpo nuevo que miraba a la ventana, colocada en la cama como una perra en celo.

Silencio. Me voy. Se cierra la puerta de aquel recinto. Dejo aquellos ojos y aquel cuerpo sumergidos de nuevo en el hábito negro y blanco. Una visita por un motivo olvidado y un encuentro fugaz, inesperado e inolvidable. 



Puedes adquirir este relato y muchos más en: "Relatos y microrrelatos"


miércoles, 25 de noviembre de 2015

Proyecto actual

Últimamente tengo el blog algo olvidado respecto a relatos. Lo cierto es que he estado bastante ocupado terminando un curso de Post Producción para cine, y comenzando otro más avanzado también en Post producción y Edición.
Igualmente ando algo liado con un pequeño proyecto: el booktrailer de: LA HISTORIA DE LA CIUDAD SIN ÁRBOLES.
Aquí un par de fotografías pertenecientes a dos planos. Todavía queda mucho trabajo.