sábado, 1 de abril de 2017

Día de limpieza

Hoy sábado, he decidido empezar a limpiar el jardín de mi casa después de un invierno bastante duro y largo.

Aprovechando que el tiempo empieza a mejorar, y que la alergia todavía respeta mis vías respiratorias, he cogido mi pala…tijeras de podar…azadón…y me he metido en la limpieza anual del jardín, con el único objetivo de que todo esté preparado y bonito para los amigos y parejas gorrones que aprovechando el veranito se “apalancan” en casa fines de semana enteros. Menos mal que no me he decidido a construir una piscina.


https://pixabay.com/


El césped había crecido un poco más de lo habitual, y algunas malas hierbas habían crecido aquí y allá a lo largo y ancho del jardín.

Apenas llevaba una hora de trabajo, cuando una sorpresa ha revolucionado ésta tranquila mañana de sábado: entre las hierbas he encontrado a una amiga que no veía desde hacía casi un año. Vino una tarde a finales de primavera a tomar café, a las pocas horas la acompañé a la puerta de mi propiedad le di un beso (en la mejilla) y regresé a casa. Desde entonces no la había vuelto a ver. Pensé que por algún motivo, que yo desconocía, se había enfadado conmigo, pues no volví a saber de ella.

Ahora, al encontrarla entre las hierbas de mi jardín, he comprobado que estaba en un preocupante estado semisalvaje y algo desnutrida (aparte de caracoles y hormigas…poco más puede haber en mi jardín de alimento). Sus ropas roídas…sucias…

En ese momento tenía la puerta abierta, y mirándome fijándome a los ojos y en completo silencio (exceptuando algún que otro gruñido) ha salido corriendo y abandonado mi propiedad.

He deducido que tras despedirnos, aquella última vez, y después de que yo regresase al interior de mi casa, ella tuvo que regresar bien porque…se olvidaría el móvil…las braguitas…yo que sé, y fue entonces (tuvo que ser entonces) cuando se perdió en el jardín.

Mis padres (vecinos míos) me dicen que descuido demasiado el jardín, que debería de cortar el césped más a menudo.


En mi defensa he de decir que mi amiga no es que sea muy alta (estará alrededor del 1,50 de altura). Pero sí, confieso que de vez en cuando dejo que el césped o que alguna que otra hierba crezca…un poco más de lo normal.




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6 comentarios:

  1. Divertido, curioso y original relato, Ángel. Me ha encantado.
    ¡Un saludo!

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  2. Gracias Ziortza por tus palabras y por visitar mi blog. Que tengas un buen martes!

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  3. Curioso relato, Ángel, muy curioso. Me ha gustado mucho. Saludos.

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    1. Gracias Alicia. Sacar mi lado humoristico a la hora de escribir me cuesta un poco jeje.

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  4. Amigo, esta faceta hay que cultivarla más, sobre todo porque lo haces muy bien. Ah, el perfil humorístico de cada uno depende del lado desde el que nos miren. Lo mejor es poner una sonrisa, y que cada uno piense lo que quiera. Un abrazo.

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    1. En estos días oscuros en los que vivimos, ¿que mejor que unas risas? Feliz tarde!!!

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