miércoles, 26 de julio de 2017

EL POETA





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Y entonces el poeta se desplomó en el suelo. No podría volver a escribir poesía. Toda una vida dedicada a plasmar en la hoja los versos más perfectos que brotasen de su mente, y ahora descubría que nada de aquello tenía valor alguno. Lloró... rió... sintió su corazón lleno de esperanza al ver que la poesía ya nunca más podría ser escrita. Que la misma poesía había tomado forma femenina. Frente a él, aquella mujer a la que tanto había escrito. La poesía convertida en su amada.